La estructura de una organización está definida por la forma en que se divide el trabajo y por un conjunto de relaciones que, mediante la articulación de los diferentes centros operativos, se asegure la toma de decisiones, la definición y el reconocimiento de los niveles jerárquicos y una comunicación y coordinación multinivel suficiente, en cantidad y en calidad.
Complementariamente, debe alinear las estrategias funcionales con las estrategias de las unidades de negocio.
Esta estructura también está experimentando cambios como consecuencia del impacto de las tecnologías de la información, entre las cuales cabe destacar: disminución de la distancia entre jerarquías, hasta casi la desaparición; disponibilidad de los datos a todas las partes interesadas y ampliación del número de personas que efectúan trabajos propios de expertos y toman decisiones; aparición del teletrabajo y descentralización de las tareas; tendencia a la subcontratación; mejora de las relaciones con clientes; disponibilidad de información a partir de bases de datos, e integración de la información en el mismo producto o servicio. |